El sueldo emocional: la nueva negociación

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Las negociaciones al momento de cambiar de trabajo o enfrentar un nuevo desafío laboral en la misma empresa, tienen en la mayoría de los casos como punto determinante el sueldo acordado, las gratificaciones, bonos asociados y otros ítems relacionados al salario.

Según un estudio realizado por el Grupo Avanza, consultora especializada en búsqueda de ejecutivos y gestión de personas, considerando las colocaciones realizadas durante el primer semestre de 2017, el 70% de los casos en los que se propone una nueva oferta laboral, la decisión más importante para aceptar o rechazar, es el sueldo final.

Quienes no priorizan el tema monetario, toman decisiones según la empresa que los está contratando. Alfonso Bawarshi, Director Ejecutivo del Grupo Avanza señala que “pese a que la mayoría de quienes buscan cambiar de trabajo hoy se inclinan por el sueldo, cada vez son más los profesionales que buscan elegir el lugar donde trabajar, es decir, postular a empresas específicas y que tengan relación con la cultura e ideal de trabajo que ellos tienen”.  

Esto responde a una nueva tendencia que tiene relación con crear espacios laborales atractivos y que estén a la vanguardia de lo que los nuevos profesionales están buscando al momento de optar por una oferta laboral, y que hoy conocemos como “sueldo emocional”. Esto tiene que ver a la entrega de beneficios que no necesariamente se traducen en dinero para los trabajadores, si no, en experiencias a las que pueden acceder y que finalmente entregan mayor satisfacción a los colaboradores, y más cercanía y compromiso con el empleador.

Por ejemplo, en las últimas Fiestas Patrias, varias empresas optaron por cambiar el aguinaldo por un día libre, medida que va acorde con las tendencias que indican que hoy los trabajadores, especialmente los millenials, valoran más el tiempo libre para realizar sus actividades personales,  que otros beneficios.

Al respecto, Alfonso Bawarshi, destacó que este tipo de iniciativas muestran que “el mercado tiene la obligación de ir actualizando las acciones de recursos humanos, según las tendencias y las nuevas generaciones de trabajadores. Sólo de esta manera, las grandes empresas serán capaces de ser atractivas para los mejores profesionales”.

Este tipo de medidas se suman a otras asociadas al “Sueldo Emocional” y que responden al concepto de mejorar la calidad de vida del colaborador y hacer de las empresas lugares atractivos para profesionales destacados, además de generar lazos con los trabajadores que permiten asegurar su  permanencia.

El fomento al trabajo remoto, la posibilidad de contar con meses sin goce de sueldo para realizar viajes extendidos o estudios en el extranjero, facilidades horarias para quienes desarrollan  disciplinas deportivas, permisos especiales para quienes son padres, pero también para quienes no lo son y tienen otros intereses, son algunas de las medidas que forman parte del sueldo emocional, una instancia que hoy más que nunca se considera y negocia al momento de buscar o postular a un nuevo trabajo.  

Nota publicada en diario “El Mercurio”, domingo 1 de octubre de 2017